El ayuntamiento recoge dos manantiales como puntos clave de la historia antigua de Albaida. En la Fuente Archena se conservan restos de fábrica romana, con arcos y bóvedas enterradas. Cerca de la Fuente Salobre hay vestigios árabes. Además se cree árabe un subterráneo abovedado en una casa entre las calles Iglesia, Cristo Rey y Don Fadrique, con la entrada cegada.
El agua fue clave para un pueblo de huertas con pozos. En el Repartimiento se describen huertas con pozos, y el nombre romano, Laelia, procede de las monedas de bronce que acuñó como municipio, con espigas de trigo o palmas en el reverso.
La fuente no da fecha concreta de los restos; el año 100 solo sitúa la época romana de forma aproximada.