Se publicó en el boletín de la Junta número 132, del 9 de julio de 2009. Venía de lejos: en 1994 se había formulado un primer plan con veintidós municipios, los que entonces se consideraban el ámbito de influencia de Sevilla, pero los análisis del Plan de Transporte Metropolitano demostraron que la aglomeración había extendido su radio, y el nuevo plan amplió la lista. El decreto obligaba además a que el planeamiento urbanístico de cada pueblo se adaptara a lo que decía el Plan en un plazo máximo de cuatro años. Estudios posteriores le reprochan que, lejos de contener el consumo de suelo, consolidó un modelo de expansión urbana sostenida.