Franja de 13 km de marisma entre dos muros de tierra levantados en los años 50 para desviar el Guadiamar. Siempre tiene algo de agua y es un gran lugar para ver aves acuáticas; en 1998 aquí se contuvo el vertido de Aznalcóllar antes de llegar a Doñana.
Acceso: Libre, desde el vado de Quema siguiendo el cauce del Guadiamar.
Fuente: Catálogo de Espacios Naturales de la Provincia de Sevilla. Diputación de Sevilla