Durante el reinado de Alfonso X pasó a los Portocarrero, herederos de doña Mayor. En 1419 se convierte en villa y estrena señores: don Luis Méndez de Portocarrero y su mujer doña María de Ribera. A mediados del siglo XVI el señorío pasó a los Pantoja, que lo mantuvieron hasta la abolición de los señoríos a comienzos del XIX.