Delante de las ruinas de la ermita mudéjar de Castilleja de Talhara, una de las de mayores proporciones del Aljarafe, hay una cruz sobre un pedestal con una lápida que cuenta cómo Alfonso Fernández de Fuentes fundó la villa de Castilleja de Talhara en 1369. El lugar acabó despoblado; junto a la ermita queda la hacienda del mismo nombre.