Mide catorce metros con ochenta, es de planta cuadrada y está levantada en ladrillo, decorada con arcos de herradura; la llaman la pequeña Giralda. Los restos de la mezquita a la que pertenecía están detrás de la ermita actual. Entre los siglos VIII y XIII el municipio formó parte del sistema agrario musulmán, que trajo aquí técnicas avanzadas de regadío.