El 15 de septiembre de 1253 el rey Sabio concede la villa, que entonces se escribía Mormojos o Mormujos.
La concedió junto con las alquerías de Mairena, Paterna, Alcaudín, Malharomata y Albarat. Es la primera documentación conocida del lugar. Después quedó bajo la jurisdicción de Sevilla durante siglos.
Hay discrepancia sobre de quién dependía tras la reconquista: la mayoría de fuentes dicen que del Ayuntamiento de Sevilla, y una de ellas que del de Tomares.