Bormujos según Madoz: 84 casas, un estanco de sal y una capilla que hacía de cementerio
El Diccionario de Pascual Madoz (tomo IV, voz «Bormujos», publicado a partir de 1847) describe una villa con ayuntamiento propio, situada entre colinas de fácil acceso, en la margen occidental del arroyo Repudio y a una legua de Sevilla. Tenía 84 casas repartidas en cuatro calles y una plaza, escuela de primeras letras y un pósito (almacén municipal de grano para préstamos a los labradores) con 92 fanegas de trigo y 4.053 reales en metálico. Había dos estancos, uno de sal y otro de tabacos.
La iglesia parroquial era la de la Encarnación, atendida por un cura ecónomo y un sacristán. Además había una ermita sostenida por los fieles y, a media legua al sur, fuera del pueblo, una capilla dedicada a Santo Domingo de Silos que hacía de cementerio. El término lindaba con Mairena del Aljarafe, Bollullos de la Mitación, Espartinas, Gines, Castilleja de la Cuesta y Tomares.
Madoz juzga el terreno «de inferior calidad» y dice que el arroyo no aportaba ventaja alguna a la agricultura. Se cosechaba vino, aceite, cebada, garbanzos y yeros, y se criaba algo de ganado vacuno y caballar. La población rondaba los 484 habitantes.