El monasterio de Santa María la Real, de monjas dominicas, se construyó en 1976 a las afueras del pueblo y reunió piezas de tres conventos fusionados: Santa María de Gracia, Santa María de los Reyes y Santa María la Real de Sevilla. En la capilla hay una Virgen del Rosario y un crucificado de tamaño natural, además de un lienzo de Santa Teresa. En la parte alta se guardan un San Juan Bautista de Juan de Mesa, una Piedad de Cristóbal Ramos, un San Miguel y una Inmaculada de escuela madrileña.