Camas según Madoz: 115 casas, tres molinos de aceite y un camino a Castilleja intransitable
El Diccionario de Pascual Madoz (tomo V, voz «Camas») sitúa la villa a tres cuartos de legua de Sevilla, en una llanura de la margen derecha del Guadalquivir, de clima benigno, con calenturas y tabardillos como enfermedades más comunes. Contaba con 115 casas, cinco calles, dos plazas, una fuente, casa del ayuntamiento con cárcel y una escuela de primera enseñanza con 20 niños. La parroquia era Santa María de Gracia, servida por un cura, dos presbíteros y un sacristán, con el cementerio pegado a la iglesia.
El término lindaba con Santiponce, Castilleja de la Cuesta, San Juan de Aznalfarache y Triana, y se extendía un cuarto de legua en todas direcciones. El terreno era de buena calidad, con muchos pastos y algún olivar. Madoz anota que no se podían aprovechar las aguas del arroyo Montijo, que nace en la huerta de Guzmán y desemboca en el Guadalquivir, y que los caminos estaban en regular estado salvo el de Castilleja de la Cuesta, «intransitable».
Se cosechaban trigo, cebada y otros cereales, aceite y vino, y se criaba ganado vacuno, yeguar, lanar y de labor. La industria era agrícola: 2 tahonas (molinos de grano), 3 molinos de aceite y un lagar. La población era de 158 vecinos y 661 almas.