La ermita de Nuestra Señora de Consolación fue la primera iglesia de Carrión: en la visita del comendador calatravo de 1490 todavía se la llamaba «yglesia» de la villa, y San Martín se levantó después porque la antigua se había quedado pequeña. Siguiendo la costumbre de la Orden de Calatrava, amparada en una bula de 1187, se construyó fuera y a cierta distancia del núcleo. La repoblación de 1334 se hizo ya vinculada a esta Virgen, patrona de Carrión y alcaldesa honoraria perpetua. Su hermandad organiza el Corpus, con arcos y cúpulas de papel, flores y romero, y las fiestas patronales de septiembre en torno al día 8.