La parroquia de San Martín de Tours quedó muy dañada por el terremoto de 1755. Mientras duraron las reparaciones, que se alargaron hasta 1758, la vieja ermita de la Consolación, remodelada en el siglo XVIII, funcionó como única iglesia de la localidad. Esa ermita tiene constancia escrita desde el siglo XIV en un inventario de la Orden de Calatrava.