Carrión de los Céspedes · Pasó aquí
La dehesa del Chaparral, repartida por sorteo entre los braceros
Entre 1838 y 1839 el Ayuntamiento sorteó entre los jornaleros del pueblo la mitad de la dehesa del Chaparral, para paliar la falta de tierra de un término muy pequeño.
Uno de los problemas de siempre de Carrión de los Céspedes ha sido el tamaño de su término municipal: poca tierra para un pueblo que vivía del campo. Según el Archivo Municipal, esa escasez llevó a una decisión llamativa para la época: entre 1838 y 1839 el Ayuntamiento repartió por sorteo entre los braceros (jornaleros sin tierra propia) la mitad de la dehesa del Chaparral, un terreno que pertenecía a la villa.
Madoz, unos años después, describe un término «perfectamente cultivado» y repartido entre todos sus moradores, con viñas y olivos en lo que no servía para labor, lo que encaja con ese reparto. El dato habla de un pueblo que buscó dentro de sus propios bienes una salida para los vecinos que solo tenían sus brazos.