Durante varios días los rosaristas engalanan las calles en honor a la Virgen del Rosario, con rosarios de madrugada y procesiones: una de las dos mitades festivas del pueblo.
Está registrado en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía del IAPH, que reconoce las tradiciones vivas. No es una protección legal como la de un Bien de Interés Cultural.