Antes del pueblo hubo una explotación agrícola tardorromana, como tantas del Aljarafe.
Entre los siglos IV y V, en el valle del arroyo Alcarayón, trabajaba una granja de pequeños y medianos agricultores: una de las villas rurales que salpicaban el Aljarafe y el Campo de Tejada. El nombre del arroyo, en cambio, es ya árabe.