En 1933 los hermanos Manuel y Antonio Lissen Hidalgo compraron la finca para seguir explotando sus olivares. Tres años después donaron palacio y hacienda al Ayuntamiento de Sevilla, que en 1944 los cedió a la Universidad de Sevilla. Así nació el colegio mayor Santa María del Buen Aire, que funcionó hasta el curso 2013-2014.