Tenía 193 casas, seis calles y una plaza en cuya entrada, por el este, el sur y el oeste, se elevaban tres arcos de construcción antigua. Carecía de fuentes, así que el vecindario se surtía de pozos. Contaba 208 vecinos y 871 almas, una fábrica de aguardiente y siete molinos de aceite, y producía aceite, vino, trigo, cebada, habas, guisantes, garbanzos y fruta. Administrativamente no dependía del arzobispado de Sevilla: el papa Urbano VIII la había desmembrado para anexionarla a la Colegial de Olivares, la misma que el conde-duque había elevado a colegiata en 1623. En 1538 había pertenecido a la Orden de Alcántara, de donde procede su devoción a San Benito.