Con la reforma pastoral de la diócesis, en 1911 el arzobispado decretó la unión de las dos parroquias de Castilleja de la Cuesta en una sola, con el nombre de parroquia de Santiago y Purísima Concepción. Los dos templos y sus dos grandes hermandades, la de la Plaza y la de la Calle Real, siguen marcando la vida del pueblo.