Salva algo más de doscientos metros de agua y opera trescientos sesenta y tres días al año, con un viaje cada doce minutos de media. Ahorra el rodeo por el Puente del Centenario y permite cruzar de una orilla a otra sin salir del municipio, entre barcas de pesca y buques de carga. Es también la que cruzan más de veinte hermandades camino del Rocío, con sus simpecados y sus carretas.