Las obras habían arrancado en mayo de 2008, dirigidas por el arquitecto Antonio Tejedor Cabrera, para garantizar la estabilidad estructural del inmueble. Volvió con un recorrido por las estancias que él mismo diseñó, entre ellas el comedor con sus pinturas murales orientalistas, la biblioteca y el despacho. Se entra atravesando los jardines que plantó con especies autóctonas.