La cifra está medida en Sevilla, donde llegó a unos seis mil setecientos metros cúbicos por segundo, pero esa misma agua pasó por delante de Coria, que está aguas abajo y a cinco metros sobre el nivel del mar. La regulación posterior del río y de sus afluentes ha impedido que se repitan cifras así. Falta por documentar qué ocurrió exactamente en el pueblo aquellos días.