Caura significaría lugar alto, otra vez el cerro. De ahí salió Qawra, y de Qawra, Coria.
El topónimo dataría del final de la Edad del Bronce, en torno a los siglos XVII y XVI antes de Cristo. Es el hilo más largo que tiene el pueblo: el nombre lleva milenios describiendo lo mismo, un sitio alto junto al agua.