Gaspar de Guzmán, valido de Felipe IV, le compró al rey la jurisdicción civil y criminal, de modo que se lucraba con todos los ingresos que produjera el pueblo. Como señor de la villa tomó además los derechos sobre la barca de pasaje, la que llevaba gente y mercancías de una orilla a otra. A su muerte, Coria pasó al mayorazgo de Mairena.