Al-Ándalus sufrió varias incursiones normandas en los siglos IX y X, cuando los vikingos ya habían creado un reino en Normandía. Los atacantes instalaron su campamento algo más al norte, en Tablada, hasta que fueron derrotados. Es el episodio que mejor explica lo que significaba vivir en la orilla: por el agua llegaba todo, lo bueno y lo malo.