Detenidos en El Cortijuelo: la toma de Espartinas, 25 de julio de 1936
El 25 de julio de 1936, el mismo día que Huévar, una fuerza de la Guardia Civil de Sevilla al mando del teniente David Castelló ocupó Espartinas sin que nadie se opusiera. Según el estudio de García Márquez, hubo una detención masiva de trabajadores en la hacienda de El Cortijuelo y se asesinó a los dirigentes sindicales más representativos del pueblo.
El autor añade un dato que describe cómo era aquel momento: después de esos crímenes tuvo lugar una conversión masiva a la Falange de los trabajadores detenidos, que participaron después en la ocupación de otros pueblos, como Aznalcóllar, La Puebla de Cazalla o Azuaga. Falangistas de Espartinas y de Sanlúcar la Mayor que acompañaron a la columna en Aznalcóllar se quedaron con objetos de valor de casas de vecinos huidos. En otro episodio, un falangista de Espartinas ayudó a escapar de una muerte segura al alcalde de Albaida.
El término de Espartinas fue además escenario de crímenes contra gente de fuera: junto a la venta de Riopudio mataron el 27 de agosto al alcalde de Castilleja del Campo y en «la Vereda» a un maestro de Villanueva del Ariscal. El cuadro de víctimas documentadas da 9 vecinos de Espartinas.