Se le atribuía a esa agua una acción terapéutica, y el condado alcanzó una vida social destacada e influyente. La pila de la calle La Fuente, que abasteció a la población durante siglos, sigue siendo patrimonio del pueblo. El declive llegó con el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz y la marcha del conde Pedro Manuel Florentín Colón de Portugal, que hasta entonces residía aquí.