Gines creció alrededor de sus haciendas agrícolas, como la del Marqués de Torrenueva o la del Santo Ángel. Esta última, conocida como El Molino, es una hacienda de olivar del siglo XVIII de unos 3.700 metros cuadrados junto a la plaza de España: allí se molía la aceituna del famoso aceite local y se organizaban las cuadrillas del campo durante los siglos XIX y XX. Por estar en la cota más alta, junto a la iglesia de Belén, y por un capitel antiguo conservado en su patio, se cree que fue el núcleo original del pueblo. El Ayuntamiento proyecta convertirla en su nueva casa consistorial.