Tras la conquista de Fernando III, en el repartimiento de Alfonso X el rey se reservó casi toda la zona de Huévar para la Corona. Después la donó al marino castellano Ramón Bonifaz, que había roto el puente de barcas de Triana durante el cerco de Sevilla, y a algunos de los hombres que combatieron con él. Antes, en época visigoda, probablemente existió aquí una población llamada Erbas.