La fábrica de Inés Rosales, nacida en Castilleja de la Cuesta, tiene su producción en Huévar.
La receta y el oficio nacieron a comienzos del siglo XX en Castilleja, cuando Inés Rosales llevaba las tortas en canastos hasta la estación de tren de Sevilla. La fábrica se trasladó después a Huévar, desde donde salen hoy a más de treinta países.