Isla Mayor (Captor) e Isla Menor (Captil) formaban un delta interior en el estuario. Desde 1253 el concejo de Sevilla aprovechaba sus hierbas para el ganado, las cenizas de los almajos para hacer jabón y la pesca. Los Reyes Católicos llegaron a arrendar la Isla Mayor para costear la guerra de Granada. Llegaban ganados de todo el alfoz de Sevilla y hasta de Extremadura por cañadas y veredas que terminaban en el actual «puente de la Isla», donde estaban la venta de San Antón y la barca de maroma del mismo nombre, controlada por el concejo, única entrada a la isla.