Las primeras parcelas se pusieron en cultivo en 1929. Aquella sociedad creó los poblados de Dora o Colinas, Rincón de los Lirios, Alfonso XIII, El Puntal, Veta de la Palma y Reina Victoria, más viviendas diseminadas por toda la isla. De los colonos británicos quedan las llamadas Casitas de los Ingleses, repartidas por el municipio, que son hoy su patrimonio etnológico.