Tras la introducción del arroz en los años treinta por la compañía inglesa Islas del Río Guadalquivir, en la década de 1940 el general Queipo de Llano impulsó la colonización de las marismas con jornaleros de Andalucía occidental, Extremadura y Valencia. De esa mezcla nace la personalidad de Isla Mayor, que aún quema fallas en sus fiestas por sus raíces valencianas.