Es una finca privada donde se mezclan marismas naturales, arrozales y la mayor zona de interior dedicada a acuicultura: lubinas, doradas, albures y boquerones. Funciona como refugio en las sequías y como descansadero en las migraciones, y llegan a juntarse hasta seiscientas mil aves de doscientas cincuenta especies, entre ellas flamencos, espátulas y la malvasía. Por eso la llaman la despensa natural de las aves de Doñana. El treinta por ciento del término municipal está dentro del parque.