Son 7.600,2336 hectáreas en siete parcelas, compradas por 72.625.414,68 euros a Pesquerías Isla Mayor, que hasta entonces las dedicaba a la acuicultura. El 64,34 por ciento se pagó con fondos europeos y el resto con fondos propios. La escritura tenía que firmarse antes del 31 de diciembre, la propiedad anterior siguió gestionando la finca durante 2024 y la Junta no empezó a gestionarla hasta 2025. El motivo es el agua: la finca mantiene una amplia superficie inundada que resulta decisiva cuando escasea el agua en la marisma natural, y puede albergar más de trescientas mil aves acuáticas. Ocupa además una posición estratégica en la conexión entre Doñana y el Brazo de la Torre. El presidente de la Junta lo llamó el hito ambiental más importante del Parque Nacional en cuarenta y cinco años.