Al conquistar el Aljarafe, Fernando III cedió tierras de cultivo en Mairena a la Orden de la Merced para sus frailes. De esa presencia nace la devoción a la Virgen de las Mercedes, cuya talla se remonta al siglo XV. Hoy su hermandad sacramental organiza el Corpus y la saca en un templete de plata de Manuel de los Ríos; su fiesta es el 24 de septiembre, con besamanos, y sale el último domingo de septiembre con un manto de Esperanza Elena Caro.