La Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985 declaró Bien de Interés Cultural todos los castillos, torres y fortificaciones, y con ella quedaron protegidos los restos de la torre de San Antonio.
De la torre medieval quedan tres pisos, con sillares en las esquinas, muros de tapial y ladrillo en arcos, puertas y bóvedas. Alrededor hubo un pequeño poblado del que han salido restos de cerámica vidriada.