Aunque Plinio ya citaba Pilias junto al río Menoba, en una comarca famosa por su aceite, el núcleo actual se definió en época andalusí alrededor de una qubba, un pequeño edificio almohade de cúpula, que se conserva dentro de la ermita de Nuestra Señora de Belén. La ermita guarda un retablo barroco del círculo de Bernardo Simón de Pineda que perteneció al convento de la Asunción de Sevilla.