En 1435 el rey cede a Pilas una dehesa en término de Aznalcázar por lo que ha crecido su ganado.
En 1435 Juan II cedió al concejo de Pilas la Dehesa de la Marisma Boyal, en término de Aznalcázar, porque había aumentado mucho el ganado del pueblo, señal del progreso agrícola y ganadero de aquella época.