Juan de Mal Lara, en su Recibimiento que hizo Sevilla a Felipe II, cuenta que el rey fue obsequiado con aceite de Pilas y describe la importancia del comercio del pueblo, que usaba un puerto fluvial en el Guadiamar: de ahí la calle Camino del Puerto. En el censo de 1594 Pilas tenía 176 vecinos pecheros. Su posición de paso hacia Villamanrique, Hinojos y Aznalcázar explica los abrevaderos, las «pilas», que figuran en el escudo.