Bartolomé Esteban Murillo contrajo matrimonio con Beatriz de Cabrera y Sotomayor, hija de la localidad, y se afincó aquí de forma intermitente.
Es un hecho del que pocos pueblos pueden presumir: uno de los mayores pintores de la historia universal emparentado con el vecindario. Está declarado vecino ilustre y el escudo de la villa luce una paleta de pintor en recuerdo suyo.