La loza de La Cartuja se muda a Salteras
La fábrica de loza de La Cartuja nació en el antiguo monasterio cartujo de Sevilla. Según la Junta de Andalucía, la familia Pickman compró el monasterio en 1840 y, con el comerciante gaditano Juan Echecopar, montó allí la sociedad Pickman y Compañía; la propia empresa data su fundación en 1841. La loza se hizo durante más de un siglo entre los muros del monasterio.
En 1971 el monasterio fue expropiado y la fábrica tuvo que levantar una instalación nueva. La Junta sitúa el traslado a su sede actual, en la carretera de Mérida (N-630, km 805), término de Salteras, en 1982; un reportaje de El Español de 2026 lo fecha en 1980 y lo explica porque los terrenos de la Cartuja se iban a usar para la Exposición Universal de 1992. Por eso el año va marcado como aproximado: las fuentes no coinciden.
Hoy la fábrica sigue en Salteras. En 2026, tras un concurso de acreedores, la jueza adjudicó la unidad productiva y las marcas a unos nuevos dueños (adjudicación del 20 de enero, según El Español) y se mantuvieron los 30 puestos de trabajo. La colección histórica de la antigua fábrica fue declarada Bien de Interés Cultural: unas 15.000 piezas y un archivo de más de 2.400 libros de registro.