La ordenó desde su corte en Marrakech, y se construyó entre 1196 y 1197 aprovechando en parte una muralla romana anterior. Se llamó Hisn al-Faray, Castillo del Miradero, y de ahí salió Alfarache primero y Aznalfarache después. Dentro tenía alcazaba, y llegó a ser residencia del rey poeta Al-Mutamid. Las murallas rodean hoy buena parte del barrio del Monumento.