El origen fue defensivo, aprovechando la altura del cerro Chaboya, junto al que hoy es el Cerro de los Sagrados Corazones. El núcleo se asoma a la vega desde un altozano de cuarenta y siete metros, y esa posición sobre el río lo metió en los circuitos comerciales del lago Ligustino, donde se traficaba con fenicios, griegos, romanos y cartagineses.