Escribió que los olivos llegaban hasta la parte de Niebla y que había ocho villas con numerosos baños y hermosos edificios. En esa época la localidad se amuralla y alcanza su mayor esplendor; los árabes la llamaron Albayda la Blanca y también Alpechín, por los residuos de las prensas de aceite. El castillo de Sanlúcar formaba parte del anillo defensivo de castillos que rodeaba la altiplanicie aljarafeña.