Itálica, que en tiempos de Adriano se llamó Colonia Aelia Augusta Italica y fue cuna de Trajano, Adriano y quizá Teodosio, fue apagándose. En época visigoda el arzobispo San Leandro levantó entre sus ruinas sus escuelas episcopales. Los textos árabes mencionan una ciudad ya abandonada llamada Tálika, y en la Baja Edad Media la zona se conocía como Campos de Talca.