De aquellos catorce solo se conservan cuatro: Montefuerte, Zaudín, El Carmen y Santa Eufemia. La hacienda, sucesora de la alquería y de la villa romana, es la construcción típica del Alto Aljarafe: grandes edificios horizontales, cerrados al exterior, organizados en torno a patios, con la casa de labor por un lado y el señorío y su jardín por otro. Tomares fue una de las villas del Aljarafe del conde-duque.