Umbrete según Madoz: 307 casas, vino y aceite, un palacio cerrado y un pósito con 535 fanegas
El Diccionario de Pascual Madoz (tomo XV, publicado a partir de 1847) describe Umbrete como una villa con ayuntamiento propio, a media legua de Sanlúcar la Mayor, cabeza de su partido judicial, y a unas dos leguas y media de Sevilla. Tenía 307 casas repartidas en 45 calles y 4 plazas (dos grandes y dos más reducidas), un «hermoso palacio» con un jardín, propiedad del arzobispo, y dos casas más del arzobispado que habían servido de albergue de mendigos hasta que el ayuntamiento las mandó cerrar por los escándalos y desórdenes que allí ocurrían. La casa consistorial se describe como muy reducida y de «malísima construcción», con una cárcel pequeña e insegura al lado. Había un pósito (almacén municipal de grano) con 535 fanegas de trigo y 963 reales, y tres escuelas: una de niños y dos de niñas.
La producción dominante era el vino y el aceite, con algo de trigo, cebada, hortalizas y fruta, y un poco de ganado vacuno y lanar. El aceite sobrante se vendía en Sevilla y el vino en los pueblos de alrededor. Había 6 tahonas (molinos de grano) y 5 molinos de aceite dentro del pueblo, y Madoz anota que la agricultura había recibido en los trece años anteriores «un impulso extraordinario». Los caminos eran locales y malísimos, hasta el punto de quedar intransitables para las caballerías cuando llovía, y el correo llegaba tres veces por semana desde la estafeta de Espartinas. Pasaba por el término el arroyo Majalbarraque, caudaloso con lluvias pero seco buena parte del año, con una alcantarilla de piedra de un solo arco.
La población oficial era de 365 vecinos (1.529 habitantes); Madoz recoge además otros datos que la elevan a 438 vecinos. Entre los bienes de la zona cita la hacienda y dehesa de Lopas, a legua y media del pueblo, con 497 aranzadas y 1.076 encinas, y un oratorio público. Las cifras son las que daba Madoz a mediados del XIX, no las de hoy, y proceden de un texto escaneado con algún fallo de lectura.