La llaman «la catedral del Aljarafe». La mandó levantar el arzobispo Luis de Salcedo y Azcona, señor de la villa, y la construyó Diego Antonio Díaz entre 1725 y 1733, con unas dimensiones desmesuradas para el pueblo de entonces. Es la gran obra del barroco popular sevillano: una sola nave con capillas y tribunas, amplio crucero con cúpula y una alta torre. Los retablos los hizo Felipe Fernández del Castillo entre 1733 y 1740; el mayor lo diseñó Pedro Duque Cornejo. Guarda lienzos de Domingo Martínez, entre ellos una Santa Bárbara y el retrato del arzobispo. Un arco del siglo XVIII la une con el palacio arzobispal.
Fuente: Archidiócesis de Sevilla; Turismo Aljarafe · la Catedral del Aljarafe; Turismo de la Provincia de Sevilla; ubicación: OpenStreetMap