Según la historia que publica el propio Ayuntamiento, a comienzos del siglo XX las tierras de Valencina estaban repartidas entre el marqués propietario de la hacienda de Torrijos y los condes de Tilly, dueños de la hacienda y molino de Tilly. En ese reparto entró el torero retirado Emilio Torres Reina, El Bombita, que llegó a hacerse con casi la mitad del término municipal.
La misma fuente dice que Torres ejerció un dominio casi absoluto sobre la vida del pueblo, y que al mismo tiempo favoreció un fuerte movimiento jornalero, es decir, de vecinos que vivían de trabajar la tierra a jornal. No da el año exacto en que compró cada finca, por eso el hito se marca como aproximado, a principios del siglo XX.
Su patrimonio se deshizo en las décadas de 1940 y 1950, cuando sus propiedades se abandonaron y se vendieron casi a precio de saldo (ver el hito siguiente sobre el fin del latifundio).