Valencina de la Concepción · Pasó aquí
El latifundio se deshace y nacen los pequeños propietarios
En los años cuarenta y cincuenta las grandes fincas de Valencina se abandonaron y se vendieron casi a precio de saldo, y la tierra pasó a muchas manos.
Valencina llegó a principios del siglo XX con el término concentrado en pocas manos: un marqués, unos condes y, sobre todo, el torero Emilio Torres Reina, El Bombita. Esa concentración terminó en las décadas de 1940 y 1950. Sus propiedades se abandonaron y se vendieron casi a precio de saldo, según la historia municipal.
El resultado fue un campo repartido: aparecieron numerosos pequeños propietarios y algunos medianos, y desapareció el latifundio, la gran finca en pocas manos. Ningún propietario pasó de las 250 hectáreas.
La fuente añade un matiz importante: los nuevos propietarios eran en su mayoría clientes y aliados del propio Torres, así que mantuvieron el sistema social anterior, pero ninguno consiguió dominar a los demás.
Las décadas están dadas por la fuente; no hay año concreto.